Raras veces nuestro intestino se puede volver irritable durante un viaje, con alguna comida no convencional o debido al propio estrés. Cuando la mucosa del intestino se inflama, surge la colitis, hinchazón abdominal, deshidratación y flatulencia; un cuadro molesto, que impide continuar con la rutina diaria. Una situación que debe ser controlada y tratada, para tener una vida normal.

Cuando se habla de colitis o diarrea, todos piensan que es lo mismo, que son dos palabras que se refieren a la misma situación, en fin, que son dos sinónimos. Sin embargo,  no lo son.

La colitis  es una inflamación intestinal. Sus síntomas son diarrea y prisión de vientre, que ocurren alternadamente. Esto puede ser consecuencia de una intoxicación por ingesta de alimentos, estrés o infecciones bacterianas.

Existen diversos tipos de colitis

Son varias las causas de la aparición de una colitis, como estrés, ansiedad, infecciones causadas por virus, hongos como bacterias, reacciones alérgicas alimenticias. Por lo tanto, la colitis se clasifica de acuerdo a la causa:

  1. Colitis ulcerativa. Es una inflamación del intestino. Se caracteriza por la presencia de diversas úlceras en la pared intestinal. Esto causa muchas molestias, que llegan a ser dolor. Las úlceras pueden presentarse a lo largo del intestino, tan sólo en algunas partes de ese órgano o solamente en la parte final del mismo. La colitis ulcerativa puede provocar diarrea con mucosidad y con sangre, además de dolor abdominal y muchas veces fiebre.

La causa de este tipo de colitis puede ser por problemas genéticos relacionados con el sistema inmune, y también por infecciones víricas o bacterianas. Si se la identifica rápidamente, el gastroenterólogo podrá iniciar al instante un tratamiento para poder eliminar el motivo de las úlceras. Sin embargo, si no se la trata de inmediato, la inflamación producirá lesiones que serán irreversibles.

Por otra parte, quienes tienen colitis ulcerativa que no está en tratamiento, aumentan la probabilidad de tener cáncer colo-rectal.

  1. Colitis isquémica. Este tipo de colitis está relacionado con el estilo de vida de la persona. El motivo principal es la obstrucción de las principales arterias del intestino por causa de placas de grasa. Esto produce la úlcera, como también abscesos e hinchazón abdominal. Puede asimismo surgir una hemorragia.
  2. Colitis nerviosa. A este tipo de colitis se la conoce también como síndrome del intestino irritable. La causa principal es el estrés y también la ansiedad, y aparece más en personas jóvenes. Ante este cuadro, el intestino está más sensible, permitiendo de ese modo la aparición de lesiones. La característica principal de este tipo de colitis es el dolor, la hinchazón abdominal y exceso de flatulencias.
  3. Colitis pseudomembranosa. Esta colitis se caracteriza por la presencia de una diarrea líquida, dolores abdominales intensos, malestar general y fiebre. Se la asocia generalmente con el uso de antibióticos como, por ejemplo, la Azitromicina y la Amoxicilina. Generalmente en este tipo de colitis se presenta una bacteria conocida como Clostridium difficile. Esa bacteria produce toxinas que, una vez liberadas, lesionan las paredes del intestino.

¿Qué es la diarrea?

La diarrea no es una enfermedad, sino la evacuación de heces acuosas en períodos muy frecuentes. Se caracteriza por una pérdida de consistencia y aumento de número y cantidad de evacuaciones. Hay una disminución de la absorción de los líquidos y los nutrientes. Este cuadro puede provocar dolor, náuseas y vómitos, fiebre, pérdida del apetito y también debilidad.

También existen diversos tipos de diarreas

En primer lugar es importante destacar que la diarrea puede ser aguda o crónica y que el diagnóstico dependerá del tiempo que duren los síntomas:

Diarrea crónica. Tiene una duración aproximada de tres a cuatro semanas. Es posible que indique el síndrome del intestino irritable o condiciones más graves, como por ejemplo la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosas. Las causas son  fundamentalmente enfermedades inflamatorias. 

Diarrea aguda. Este tipo de diarrea se caracteriza por evacuaciones diarreicas durante aproximadamente 14 a 30 días. En la mayoría de los casos su origen es por infección bacteriana, infección vírica o por protozoarios.

¿Cuáles son los síntomas de la diarrea?

La diarrea es en realidad un síntoma que presenta diversas señales. La principal es evacuación de consistencia líquida. Quienes tienen diarrea suelen sentir dolores en la región abdominal y la necesidad de ir constantemente al baño para evacuar. Las señales más importantes para tener en cuenta ante una diarrea, además de la materia fecal líquida, son:

  • dolores en el abdomen
  • fiebre
  • sangre en la materia fecal
  • hinchazón abdominal
  • náuseas
  • puntadas en el abdomen

¿Cuáles son las causas de la aparición de una diarrea?

Uno de los motivos más comunes es por infección vírica, infección bacteriana o por otros parásitos, que pueden causar también una gastroenteritis, que es una inflamación  aguda en los órganos que forman el sistema gastrointestinal.

Sin embargo, la diarrea puede surgir también por causa de una intoxicación alimenticia y, asimismo, debido al uso de algunos medicamentos, como por ejemplo, laxantes con magnesio. La quimioterapia puede causar también diarrea.