En Juxtlahuaca, estado de Guerrero, encontramos una impactante formación bajo tierra, que tiene 18 secciones, en un ámbito de 2 kilómetros de largo. Esta es la parte de las cavernas que los visitantes pueden explorar. Cada una de las secciones en las que ha sido diferenciado el lugar, recibe curiosas denominaciones, las cuales han sido puestas por la gente. Y todo, por las formas caprichosas que exhiben las estalactitas y estalagmitas de estas grutas. Pero además, en algunas salas hay pinturas rupestres, de animales y figuras humanas, que acaso dejan ver una notable influencia olmeca. Para poder explorar estas extraordinarias grutas hay que pedir referencias en la cercana comunidad de Colotipa e ir con la compañía de un guía experto. Las grutas de Juxtlahuaca se encuentran a 52 kilómetros de la ciudad de Chilpancingo siguiendo la carretera número 95. Luego hay que tomar un desvío a la izquierda en el kilómetro 11.