Hay muchos motivos por los cuales resulta muy valioso viajar al estado de Puebla para conocer el Pueblo Mágico de Zacatlán. Es una comunidad provincial con una fascinante tradición relojera que nos regala hermosos paisajes y deliciosas tradiciones culinarias. Además, es un sitio famoso por su espectáculo de autómatas, sus dulces y licores elaborados con manzana y por su impresionante Valle de las Piedras.

Cuando estén de visita por los rumbos de Zacatlán, les sugerimos conocer la Plaza de Armas. Aquí se puede admirar un Monumental Reloj colmado de flores, que fue instalado por la compañía de relojes Centenario a mediados de la década de 1980. No menos interesante es el museo de relojería y autómatas “Alberto Olvera Hernández”. Allí se atesoran materiales procedentes de la fábrica de relojes Centenario. A inicios del siglo pasado esta compañía fue la más importante en Latinoamérica dedicada a la fabricación de relojes monumentales. La exhibición que se presenta en este recinto museístico nos permite contemplar relojes de diferentes épocas.

Los fines de semana en este mismo museo, se realiza un espectáculo de autómatas, es decir, muñecos portando ropa regional, que se asoman desde los grandes ventanales del edificio, mientras escucha en el entorno música típica poblana. Cerca de allí se encuentra la admirable Parroquia de San Pedro y San Pablo, un edificio sacro de cantera grisácea cuya construcción se remonta al siglo XVII. Destaca por su altar blanco laminado en oro y su Capilla de Guadalupe, la cual se engalana con diferentes composiciones pictóricas de los tiempos novohispanos.

Pero en Zacatlán hay mucho más por admirar. En las proximidades del templo antes mencionado se encuentra el conjunto conventual franciscano. Es un complejo arquitectónico que cuenta con más de cuatro siglos de haber sido edificado. Tiene varias cualidades estéticas e históricas dignas de conocer. En los muros de este conjunto conventual aún se pueden apreciar frescos con representaciones del estilo de vida de los indígenas y españoles que habitaron en la región hace varios siglos. Cerca de la zona hay excelentes hoteles y restaurantes.

Cerca de Zacatlán, a sólo unos 25 kilómetros de esta población, se encuentra el célebre Valle de las Piedras Encimadas. Es un paraje de enorme atractivo ecoturístico, por el hecho de que cuenta con grandes formaciones rocosas que surgieron hace 65 millones de años y que, con el paso del tiempo, han hecho surgir en el lugar un paisaje lleno de magia. Las caprichosas formas que han adoptado con el paso del tiempo las colosales rocas son recomendables de admirar realizando paseos a caballo o en bicicleta.

Para deambular por los lugares de mayor interés en el entorno de Zacatlán, excelente Pueblo Mágico del estado de Puebla, lo mejor es conseguir un sitio de alojamiento con una ventajosa ubicación. En esta atractiva comunidad poblana se hallarán sin problemas  hoteles baratos donde pernoctar de cómoda manera sin gastar demasiado en ello.